20.7.18

Buenos Aires 2018: La llama Olímpica ilumina el espíritu de los atletas


 

A pocas horas de que el fuego sagrado se encienda en el Estadio Panathinaikó, en Atenas, tres deportistas Olímpicos recordaron cómo se sintieron cuando vieron la llama de cerca.


El próximo martes, en Grecia, la llama Olímpica se encenderá y comenzará su viaje hacia la Argentina, destino final del fuego sagrado.

La llama Olímpica de la juventud de Buenos Aires 2018 recorrerá Argentina de norte a sur durante agosto y septiembre, llevando el espíritu Olímpico a todos los rincones del país. 

Centenares de personas podrán seguir ese fuego sagrado que guía a los atletas Olímpicos. Ese fuego que nace en Atenas, la capital de Grecia, sede de los primeros Juegos Olímpicos de la era Moderna.

“En el 2008 me tocó llevar la antorcha Olímpica cuando vino a Buenos Aires en el tour previo a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Fueron 100 metros que llevé la llama Olímpica y es algo que no me voy a olvidar nunca en mi vida”, sentenció Walter Pérez.

Como si el destino predijera lo que sucedería semanas después, cuando el ciclista argentino vivió un momento único. El 19 de agosto, hace ya casi una década, él junto a Juan Curuchet se consagraron campeones Olímpicos de ciclismo.

Antes que aquella conquista se consumara, a Pérez se le iluminaron los ojos en la ceremonia de apertura. “Estaba en el estadio Olímpico y cuando entró la bandera Olímpica con la antorcha y esa llama sagrada, es una imagen que todavía me estremece la piel”, recordó el cinco veces atleta Olímpico.
Los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 se constituirán como el escenario donde la unión en la diversidad, la multiculturalidad y el bien común permitirán vivir, anticipadamente, un futuro anhelado para sus protagonistas.

Para Fernanda Russo, medallista Olímpica de la Juventud en Nanjing 2014, su experiencia con la llama Olímpica fue inolvidable.

“Sentía que arrancaba un ciclo y un sueño. La preparación había arrancado hace rato, pero al ver la llama prendida en la apertura de los Juegos se me llenaron los ojos de lágrimas”, describió la especialista en tiro deportivo que tuvo su estreno Olímpico de mayores en Río 2016.

 

El fuego Olímpico camino a Buenos Aires 2018 se encenderá en Grecia, en una ceremonia que marcará el inicio del relevo. Será la primera vez que la llama recorra suelo argentino en las vísperas de la tercera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud de verano. Serán 60 días de paseo por 17 ciudades, además de visitar los sitios icónicos de la geografía argentina.

Será un momento memorable en la historia Olímpica, ya que será la primera vez que se realice la competencia multideportiva más grande del mundo para jóvenes atletas de alto rendimiento en Sudamérica.

“La llama Olímpica representa los valores Olímpicos. Lo importante es que esto no solo nos atraviesa a los deportistas, sino también a todos los seres humanos. Los deportistas tenemos la oportunidad de vivirlos en primera persona y muy dentro nuestro”, explicó Cecilia Carranza, medalla dorada en la vela de Río 2016 junto a Santiago Lange.

“Vamos a tener la oportunidad de desparramar esos valores Olímpicos: la amistad, la excelencia y el respeto”, agregó la regatista.
Durante agosto y septiembre, cinco regiones de Argentina verán el impacto de ver pasar el Tour de la Antorcha. Serán días donde la llama Olímpica iluminará miles de teléfonos móviles, cámaras y otros dispositivos. Pero también será una oportunidad única en la vida de las personas que vean pasar un signo distintivo para el movimiento Olímpico.

“Siento que en Argentina todo el mundo va a poder respirar el Olimpismo y sus valores. Ver la llama prendida en casa será un orgullo”, dijo Russo.
La llama Olímpica es el faro que tiene todo atleta que sueña con representar a su bandera en los Juegos Olímpicos. Walter Pérez espera que ese espíritu sea transmitido para todo el público.

“Espero que ahora se contagie, va a estar en todo el país y deseo que toda la gente pueda ver muy de cerca la antorcha. Ese fuego será la llama Olímpica que se prenderá en octubre con los Juegos Olímpicos de la Juventud. Ojalá contagie todo el entusiasmo que los deportistas tenemos”, comentó.

El próximo martes, en Grecia, la llama Olímpica se encenderá y comenzará su viaje hacia la Argentina, destino final del fuego sagrado.