2.9.19

2 de Septiembre: El Olimpismo recuerda a su creador



Hoy se conmemoran 82 años desde la muerte de Pierre de Coubertin y en ésta fecha tan importante, desde la Confederación de Deportes, queremos homenajearlo.



¿Quién fue Pierre de Coubertin?


Cuando Pierre Freddy de Coubertin llegó al mundo, el 1 de enero del año 1863, sus padres ni siquiera imaginaban que acababan de dar a luz al niño que iba a revolucionar el deporte y a dejar una obra inmortal.

Miembro de una acaudalada familia francesa, ligada a la monarquía de Luis XI, el Barón de Coubertin se convirtió en historiador y pedagogo. 

Su doble vocación, y su amplitud de conocimientos, fueron puestas al servicio de su convicción y afán de renovar la educación de todo el mundo.  Es así, que llegó a mudarse a Inglaterra para perfeccionar sus estudios, y fue allí donde conoció la singular doctrina del cristianismo muscular: la búsqueda de la perfección espiritual por medio del deporte y la higiene. Uno de los más destacados seguidores de esta corriente era el pastor anglicano Thomas Arnold, del que Pierre se convirtió en discípulo.

El Barón comenzó a concebir la idea de restaurar los Juegos Olímpicos que se celebraban en la antigua Grecia, para fomentar el deporte a escala mundial con fines educativos. Su sueño era unir, en una extraordinaria competición, a los deportistas de todas partes del planeta, bajo el signo de la unión y la hermandad, sin ánimo de lucro y solo por el deseo de competir por competir.

Intentando convencer a todos viajó por todo el mundo, hablando de paz, comprensión entre los hombres y de unión, mezclándolo todo con la palabra “Deporte”. Al fin, en la última sesión del Congreso Internacional de Educación Física, que se celebró en la Sorbona de París, el 26 de junio de 1894, se decidió instituir los “Juegos Olímpicos”.
Además de idear los Juegos, ligados a la educación deportiva, para influir en la juventud a nivel mundial; creó el Comité Olímpico Internacional, reglamentó los juegos mediante la “Carta Olímpica” y presidió la organización de numerosas Olimpiadas.




Valores del Olimpismo

Coubertin era un apasionado que buscaba que el mundo sea un lugar mejor a través del deporte. Por eso fundó el Movimiento Olímpico. Él creía que el deporte podía ayudar a unir a las comunidades, detener las guerras y promover competiciones saludables, libres de trampas y discriminación. Pierre deseaba mostrar cómo el deporte podía crear un cambio radical alentando la amistad, el compañerismo y el juego limpio.

Es así, que basado en la excelencia, amistad y respeto, redactó la Carta Olímpica y describió al Olimpismo como: "una filosofía de la vida, que exalta y combina en un conjunto armónico las cualidades del cuerpo, la voluntad y el espíritu. Al asociar el deporte con la cultura y la formación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo, la responsabilidad social y el respeto por los principios éticos fundamentales universales".

Coubertin ponderaba, mediante éste Movimiento, principios tales como la no discriminación, para que todos podamos acceder al deporte y a la educación; la sustentabilidad del medioambiente, económica y social; la universalidad, entendiendo el deporte como un derecho de todos; y finalmente, la solidaridad ligada a la concepción del deporte como puente para ayudar a solucionar problemas.

Su vida dejó un legado imborrable que logró transformar al deporte, de un mero pasatiempo a un estilo de vida, dotado de principios morales y valores irrenunciables.

Es por todo esto, que desde la Confederación de Deportes de la Provincia de Córdoba, como promotores del deporte en todas sus formas, tomamos a Pierre de Coubertin como referente, como guía que nos indica el camino que intentamos seguir y difundir.
Su retrato nos acompaña en nuestras instalaciones, más precisamente en nuestro Salón central, y en el Aniversario de conmemoración de su muerte no podíamos dejar de recordarlo y agradecerle.