3.6.22

CON LOS PIES EN LA MONTAÑA Y LOS OJOS MIRANDO AL CIELO: ENTREVISTA A SALVADOR CUARANTA

 

El deportista miembro de la Federación Cordobesa de Montañismo y Escalada en diálogo con la Confederación, nos cuenta sus comienzos en el deporte, cómo incursionó en esta disciplina, la importancia de tener una preparación previa y el presente de ésta actividad.

Desde muy pequeño su vida estuvo siempre ligada al deporte, “Empecé a hacer actividad física desde los 3 años, así que es algo que siempre me acompañó. Pase por muchísimas disciplinas, hice básquet, natación, atletismo, rugby, danza, hip hop, polo, entre otras, pero empecé con la escalada a los 16 y quedé fascinado”,  relata Salvador.

Cuaranta expresó que su primera vez practicando escalada fue cuando era muy chico y que años después volvió a intentar en la torre del Estadio Mario Alberto Kempes y que fue una experiencia que le encantó, “me acuerdo que volví a mi casa pensando: ‘quiero hacer esto todos los días’".

También relata que lo que  más le gusta de ésta disciplina “es que es un movimiento y entrenamiento súper natural para el cuerpo, y que además tiene el plus de la montaña, que a todos nos gusta”.

Hoy, el número de personas que deciden aprender o practicar sobre montañismo y escalada, o cómo se le dice actualmente hiking o trekking, es cada vez mayor. El desarrollo de esta actividad implica, en quien la realiza, enfrentarse a diversos desafíos cómo la exposición a diversos climas, la dificultad del terreno y la preparación física y mental previa de cada uno.

Muchas veces los miedos aparecen antes de llegar a la cima de la montaña y buscan atacar especialmente a los principiantes ya que en ocasiones su mente se llena de ese temor a “no poder” lograr el reto. Por lo tanto, Salvador afirma que los guías, profesionales y sus compañeros están pendientes en todo momento “buscando la forma de solucionar problemas que se presenten y te ayudan a superar y a reconocer tu miedo para poder adaptarte” y que una vez que se relajan comienzan a mirar y sentir la montaña de otra manera.

Las diversas maneras de ver y sentir la montañismo cómo se mencionaba anteriormente depende las vivencias de cada uno: existen personas que buscan como meta llegar a la cima de la montaña, aquellos que disfrutan cada paso del camino y se concentran en su salud física y mental, y otros que encuentran en la escalada su pasión. Sin embargo, la mayoría de los que practican esta disciplina coinciden en que de alguna manera, emprender dicha aventura a partir del contacto directo con la naturaleza, les sirvió para aprender y transformar su vida.

Si bien al principio el camino cuesta o se hace difícil para algunos, con ayuda de un buen entrenamiento, ganas y perseverancia todo se logra.  Aseguró que en la práctica de montañismo y escalada, “la responsabilidad y la confianza son aspectos súper importantes, tanto con tus compañeros como con uno mismo”.

Además “el ambiente social es muy lindo, y a partir de la interacción entre todos se comparten muchísimos momentos de aprendizaje que nos ayuda a crecer personal y grupalmente”.

¿Existe algún tipo de preparación o entrenamiento previo para subir a la montaña?

Cuaranta, explica que “cada uno se va adaptando, avanzando y conociendo  su cuerpo, es decir va encontrando la forma de desarrollarse teniendo en cuenta las herramientas que posee, eso es una de las cosas más lindas que tiene esta actividad”.

A su vez, resalta que “obviamente como en todo deporte si es acompañado con una preparación física, es mejor, pero lo importante es empezar, y disfrutarlo y no dejar de lado la preparación psicológica previa”. Algunas personas avanzadas en su conocimiento de esta actividad sugieren meditar, hacer ejercicios de respiración, acostumbrarse a no estar conectado a la tecnología en todo momento, entre otras.


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